
"Lo hace muy bien, pero hay que ver a qué temperatura está, porque a 10 grados bajo cero sería un cubito", aseguró el médico, quien inistió en que si fuera verdad "se congelaría todo". Cormillot dijo que "tendría que haber un escribano" que constatara la temperatura, porque en realidad no podría haber resistido más de media hora a la temperatura que dijo haber estado TuSam. "Es un truco de magia, hay que tomarlo con el sentido de humor del caso, porque el chico lo hace bien", advirtió.

Leonardo debía controlar el oxígeno y el ritmo cardíaco para soportar las bajas temperaturas. Esta tarde, y después de 24 horas, Tusam hijo finalizó una de las pruebas más difíciles de su vida.